El camino hacia los tres últimos anillos.
Michael Jordan, es el responsable de cambiar la manera de ver el deporte del baloncesto, tras su primer retiro de la duelas el 18 de marzo de 1995, su majestad anunció su regreso a la NBA y con el equipo que le dio grandeza. El regreso de Michael Jordan acaparó las miradas, lo único diferente era que ya no portaba el mítico número 23 sino el número 45, Jordan guió a los Chicago Bulls a los playoffs pero perdieron en 6 partidos ante el equipo de Orlando Magic. Nick Anderson (jugador de Orlando) declaró que Michael Jordan ya no era el mismo y no mostraba el liderazgo como en las temporadas pasadas.
Ante las declaraciones de Anderson y de varios jugadores más de la liga, Michael Jordan regresó al mítico número 23 y empezó otra era de triunfos.
Los Seattle Supersonics de Gary Payton y Shawn Kemp.
En la temporada 95-96 los Chicago Bulls ya contaban con un equipo titular conformado por Harper, Jordan, Pippen, Rodman y Longley, además de contar con el mejor banquillo de la liga, con jugadores como Kerr, Toni Kukoc, Wennington, Buechler y Randy Brown, en este mismo año los Chicago Bulls le cambiaron la cara a la liga y eso se vio reflejado en sus números de 47 victorias y 35 derrotas del año anterior al récord de 72 victorias por 10 derrotas de este año. Michael Jordan ganó su octavo título de mejor anotador, Dennis Rodman el quinto título consecutivo como mejor reboteador y Steve Kerr acabó segundo en porcentaje de tiros de 3. Su majestad, además se alzó con la triple corona al ganar el MVP al jugador más valioso de la liga regular, el All-Star Game (juego de las estrellas) y el mejor jugador de las finales. Por si fuera poco Krause directivo de los Chicago Bulls fue elegido ejecutivo del año de la NBA, Phill Jackson el entrenador mas valioso del año, Tony Kukoc el mejor sexto hombre, Jordan y Pippen fueron elegidos en el mejor quinteto de la liga, y ambos junto a Rodman en el mejor quinteto defensivo, haciendo que los Chicago Bulls fueran el dominantes en todos los sectores de la liga y el primer equipo de la historia en meter a tres jugadores en dicha categoría.
Despues de una campaña donde se batieron varios récords, volvieron a disputar su cuarta final ahora tenían enfrente Seattle Supersonics de Gary Payton y Shawn Kemp, los pases desde media cancha de Payton a Kemp se convirtieron en un espectáculo habitual y ayudaron a los Seattle Supersonics a alcanzar las finales alargando la serie hasta los seis partidos quedando 4-2. Michael Jordan y los Chicago Bulls fueron superiores consiguiendo su cuarto anillo de campeones.
El Jazz de Utah con la mejor pareja de todos los tiempos Karl Malone y John Stockton.
Jordan siguió su reinado y logró conseguir su quinto y sexto campeonato ante el Jazz de Utah.
En la temporada 1996-97, a punto estuvieron de completar otra temporada más de 70 victorias, tras perder los dos últimos partidos y finalizar con 69 victorias por 13 derrotas. Los Chicago Bulls llegaron por quinta vez a las finales de la NBA. En este año tocaba enfrentar al equipo del Utah Jazz compuesto por otro poderoso dúo Karl Malone (el cartero) y John Stockton. La serie ante los Jazz destacó por dos de los momentos memorables de la carrera de Michael Jordan. El primer encuentro lo ganó Chicago con un tiro de Jordan, ante la defensa de Bryon Russell, con solo 2 segundos en el reloj para que los Chicago Bulls se llevaran el primero de esa intensa serie. En el quinto partido, un Jordan con fiebre anotó 38 puntos para romper el empate a 2 que reinaba en la eliminatoria. Los Bulls vencieron 90-88 y después consiguieron la victoria definitiva en Chicago cerrando aquel encuentro con una memorable asistencia de Jordan para un enceste de su compañero de equipo Steve Kerr “el jugador con el mejor porcentaje en triples de la historia”; los Jazz intentarían igualar el marcador con una última jugada, pero Scottie Pippen interceptó el balón y dio una asistencia a Tony Kukoc quien cerró el encuentro con una clavada. Michael Jordan recibió, por quinta vez, el MVP de las finales.
En la temporada 1997-98, los Bulls bajaron un poco el pistón, logrando un balance de 62-20 con Michael Jordan promediando 29 puntos y liderando la liga en anotación, ganando el MVP de la temporada y del All-Star, y siendo nombrado en los primeros quintetos de la temporada y en el defensivo. Por sexta vez se colaron en las finales de la NBA de nuevo ante Utah Jazz, pero esta vez los Utah Jazz se quedaron con el mejor record de la NBA, y se esperaba una seria final mas intensa con Karl Malone buscando revancha. Michael Jordan mostró un nivel fuera de serie en donde los Chicago Bulls, en el tercer partido, prácticamente apabullaron a los Utah Jazz, quedando en la memoria de todos los que vivieron este encuentro la peor derrota de las finales 96 a 54. En la conferencia de prensa Michael dijo: "Si el rival está mal, hay que seguir atacándole".
Tras ir venciendo 3-2 en los primeros cinco encuentros, los Bulls regresaron a Utah para disputar el sexto partido el 15 de junio de 1998. A falta de 40 segundos Chicago iba 86-83 abajo. Tras un tiempo muerto pedido por Phill Jackson, Jordan anotó ante varios defensores de los Jazz, colocando al equipo un punto abajo (86-85). En la nueva posesión de Utah, Malone estaba situado en el poste bajo, defendido por Rodman. Tras recibir Malone el balón, Jordan llegó por detrás, le robó el balón y calmó la posesión subiendo la pelota, frenó el ataque sobre la línea de tres, sobre la defensa de Bryon Russell, tras unos instantes botando pausadamente el balón, Michael Jordan se dispuso a atacar el aro de Utah, rápidamente perseguido por Russell, quitándoselo de encima con una finta que le mandó unos metros para atrás y resbalándose. Su majestad, sin defensa alguna, lanzó y anotó la canasta que acto seguido daría la victoria y el título a Chicago. Sería su última canasta con la casaca roja de los Chicago Bulls.
El Delta Center quedó totalmente en silencio, Michael Jordan los calló con una genialidad. Dicha jugada sería repetida insaciablemente años después, siendo una de las canastas más famosas de la historia de la NBA. Tras un triple errado desesperado de Stockton, Chicago se aseguró su segundo tri-campeonato "three-peat", o lo que es lo mismo, su sexto campeonato en ocho años. Siempre quedará la duda de a dónde hubiera llegado este equipo si Jordan no se hubiera retirado. Michael fue de nuevo MVP de las finales, promediando más de 30 puntos en la liga y anotando 45 puntos en el último partido.
En todas las finales de Michael Jordan fue nombrado el jugador más valioso, ningún jugador había logrado tal hazaña, sus disparos para definir partidos era su sello y marca.
Les dejo otras de sus frases:
“He fallado una y otra vez en mi vida, por eso he conseguido el éxito”
“Algunas personas quieren que algo ocurra, otras sueñan con que pasará, otras hacen que suceda.”





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